El gesto
Se posa, se retoma. Un solo botón pulsador, tres clics, todo está dicho.

Celebre el genio mecánico. Una obra maestra de discreción y tecnología que abraza las leyes de la gravedad para mantener sus guardatiempos en perfecta armonía. Para los relojes automáticos de ayer, de hoy y de mañana.
Una innovación que aún logra sorprender. El dispositivo prioriza la sencillez del gesto, articulado en torno a un cojín modulable para adaptarse a distintos soportes intercambiables.
Mantenga el movimiento, o reactívelo sin esfuerzo.


El mismo cojín pasa del remontador al estuche. El reloj se queda en su sitio.

Tome el soporte de presentación y realce su colección.



Abierto,
Abierto,
y cerrado.
Ocho principios, una pieza. Cada elección sirve la misma intención: que todo sea evidente — para el reloj, para la mano, para la mirada.
Una pieza sobre la mesa: lo entiendes, lo colocas, lo recoges. Nada que aprender, nada que configurar.
La app lee tus calibres. Tres preajustes, y todo está bien — sin manual, sin menú.
Un diseño que se desvanece. El reloj es la protagonista, la caja permanece silenciosa. Sin luz, sin ruido.
Una carga, hasta un año de quietud. Carga inalámbrica en su base — colócala y olvídala.
Bluetooth en casa, Wi-Fi cuando viajas. La caja permanece a tu alcance, en cualquier parte.
Un motor suizo pensado para ser lo más silencioso posible, garantía de rendimiento y fiabilidad.
Un reloj o diez: la pieza se adapta a tu colección. Colores, acabados y materiales por encargo.
Tus datos se quedan contigo. Eres libre de conectarlo — o de usarlo sin conexión alguna.
Colores de los metales, cuero y madera lacada — todo se conversa.


El botón principal es suficiente: navegue entre los modos predefinidos con una pulsación. Una pulsación prolongada coloca el remontador en posición de carga. La aplicación es siempre un extra, nunca una obligación.

Se posa, se retoma. Un solo botón pulsador, tres clics, todo está dicho.
Un motor suizo pensado para ser lo más silencioso posible, garantía de rendimiento y fiabilidad.
Hasta un año entre dos cargas. Recarga inalámbrica sobre su base, puerto de carga como reserva.
Sus calibres memorizados, el estuche responde con un gesto — junto a la cama o al otro lado del mundo.
Un reloj, dos, diez. Colores, acabados y materiales por encargo.
Sus rituales siguen siendo suyos. Sus datos se quedan con usted.
Concebido y ensamblado en Suiza, por una maison que domina cuero y mecánica.
Bluetooth para el emparejamiento, modo HOME para controlar el estuche dondequiera que esté, actualizaciones de firmware al instante.
Pedidos anticipados, configuraciones a medida, prensa o asociaciones — el equipo UNIQ responde el mismo día.